Archivo de Mayo de 2010

LO QUE EL CORAZON QUIERE, LA MENTE SE LO MUESTRA

Lunes, 17 de Mayo de 2010

Esta es una entrevista que La Vanguardia Digital le realizó al Dr. Mario Alonso Puig. Me parece fabulosa y muy reveladora. Los que hayan leído mi libro Tú puedes o El Chi, podrán comprobar la exacta coincidencia de pensamientos, expresados más científicamente por el Dr. Mario, claro está. Siempre es un placer, que un Médico de prestigio valore lo escrito en mis libros, con argumentos demostrables y científicos, y sin haberlos leído.  

 

ENTREVISTA: Mario Alonso Puig : Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Llevo más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión? Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

Entrenar

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

  “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

¿Eso es psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

 ¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy

sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

¿No exagera?
-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.
-Más recursos… La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

 ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
-La mayoría de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

Deme alguna pista.
-Cambie los hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
-Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste, persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

 Desde este Blog, damos las gracias al Dr. Mario Alonso por su datos tan reveladores.

 El Dr. Alonso Puig es Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.

¿Dudamos de nuestras cualidades?

Jueves, 13 de Mayo de 2010

De: Francisco Pericás Alvarez

Lo importante es llegar a entender que tenemos unas cualidades desde que nacemos que nos hacen ser especiales, unas capacidades que tenemos a nuestra disposición para ser usadas en cada momento de nuestras vidas. Somos una farmacia exquisita y extraordinaria, con capacidad de poner en marcha nuestros mecanismos de curación.

Para poner en marcha todos esos mecanismos de la curación, solo es necesario enfocar nuestra vida, nuestros pensamientos, de forma positiva, expansiva y creadora.

Ahora bien, si crees que no puedes, tienes toda la razón, tú no podrás. Pero eso no quiere decir que no puedas, simplemente que has elegido cual es tu límite. Poder o no, solo depende de ti, nadie puede demostrarte nada, solo tú puedes hacerlo realidad, ya que solo tú puedes poner en marcha esos mecanismos de los que dispones.

Mente creadora, pensamiento creador.  Creamos nuestra realidad, nuestro presente y nuestro futuro en cada pensamiento, en cada sentimiento, en cada emoción.

Las dudas, los miedos, temores, resistencias de nuestra mente racional, condicionantes intelectuales, son los frenos a ese poder creador, son la única barrera, el freno, la única culpa de que no ocurra lo que queremos que ocurra.

Muchas veces creemos estar haciendo lo correcto para que ocurra algo buscado pensamientos emociones positivas, creadoras y no percibimos, no nos damos cuenta de que seguimos manteniendo el freno puesto, esas dudas, esas preocupaciones, ese “¿y si no ocurre?”, que son un freno al proceso. Cuando conduces, conoces muy bien las marchas, el acelerador, pero si se te olvida quitar el freno de mano, no puedes avanzar, no llegarás a conseguir tu objetivo. Muchas veces juzgamos el resultado sin conocimiento real del hecho, “esto no funciona”, “ves, como no es tan fácil”.

Por otro lado, que no lo entendamos no quiere decir que debamos rechazarlo.

Cuando nos referimos a estos temas, hay que tener cuidado con la mente racional, o corremos el riesgo de perdernos lo importante, ya que la mente racional nunca conocerá la verdad, tiene demasiados condicionantes, demasiadas resistencias. Solo con la mente interior conoceremos esta realidad. Por que realmente ya lo sabemos, ya conocemos esta realidad en lo más profundo de nuestro ser, solo necesitamos mirar adentro para observarlo.  

Mientras unos lo creen o dejan de creer, otros lo hacen, lo consiguen sin ni siquiera plantearlo. ¿Son gente especial? ¿Son superdotados? Ni siquiera se lo plantean. Es más sencillo de entender. Nacemos todos, ¡¡todos!! Con ese potencial, solo necesitamos ser conscientes de ello y usarlo; no digo de creerlo, digo de ser conscientes de ello, que no es lo mismo. Creer forma parte de una mente calquiana, no tiene experiencia de lo real, de lo vivido, por lo que no es consciente, solo cree y vive con  la experiencia de los demás. Cuando se es consciente, se vive con propia experiencia, entonces ya no necesita creer. Por lo tanto, no creas nada de lo que te digo, solo limítate a experimentarlo, deja de creer y ponte en acción, solo así conseguirás conocer la realidad. Aparta la mente racional y busca dentro de ti la respuesta. Tú puedes.

 Espero que te ayude a avanzar.